Día de Muertos: ¿ De dónde surge la tradición de enterrar a los difuntos?


La palabra ’cementerio’ tiene un origen griego y quiere decir ’dormitorio’.
Las historias relacionadas con fenómenos paranormales suelen ser uno de los temas más abordados durante esta temporada, pues la Noche de Brujas y el Día de Muertos parecen darle al ambiente un aire de misticismo que suele provocar escalofríos en las personas más asustadizas. Sin embargo, como parte de estas historias de terror, la curiosidad por elementos como los cementerios también suele incrementarse, por lo que decidimos contarte más al respecto.

A pesar de formar parte de nuestra vida y de la infraestructura de cualquier lugar, los cementerios tienen un significado mucho más profundo del que imaginamos. Este espacio, también conocido como "camposanto", es el lugar destinado para que los cadáveres o restos de las personas sean depositados. Sin embargo, los rituales que se realizan dependen de la cultura de cada lugar y de la época que se contemple.



Los cementerios son espacios destinados para depositar los restos mortales de las personas.
¿Cuál es su origen?
Aunque ahora lo más común es depositar los cuerpos en ataúdes, también se han identificado elementos como sarcófagos y telas, mismos que formaban parte de los rituales realizados para que los restos mortales de las personas fueran enterrados bajo tierra o en algún otro espacio, como los llamados mausoleos. En la mayoría de los cementerios es posible encontrar cadáveres humanos, aunque en Egipto, por ejemplo, se han encontrado lugares específicos para los restos mortales de animales.


En la cultura romana se enterraba a los muertos en sus propias casas; sin embargo, esto comenzó a generar diferentes enfermedades y, con la intención de evitar epidemias, se prohibió enterrar cadáveres en la ciudad, por lo que las tumbas se comenzaron a realizar en el campo o en terrenos destinados para ese mismo fin. Esta práctica también se ha identificado en los primeros pueblos cristianos, quienes comenzaron a erigir cementerios para las ceremonias fúnebres lejos de los poblados.


Se prohibió enterrar a las personas difuntas dentro de las ciudades.
Del campo a la iglesia
Sin embargo, hubo algunas personas que abogaron por sepultar a los difuntos en los terrenos cercanos a las iglesias, pues deseaban descansar a lado de los mártires y cerca de la casa de Dios, tradición que se mantiene hasta el momento en algunas partes del mundo, a pesar de que los Concilios, por ejemplo, prohibieron dar sepultura en las iglesias. El mismo cristianismo sostiene que, en el cementerio, los cuerpos duermen hasta el día de la resurrección.