La SEP confirma que México participará en la prueba PISA

La Secretaria de Educación Pública (SEP) confirmó este lunes que México seguirá participando en la prueba PISA que realiza la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), para medir los conocimientos y habilidades de estudiantes de 15 años.

Cada tres años, estudiantes de 15 años de más de 80 países realizan la prueba estándar del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) y la prueba que tocaba este año se recorrió al 2022, pero en días pasados, la falta de información de México para su participación ante el organismo, prendió alertas sobre si seguiría participando en el ejercicio para medir el avance de los alumnos .

Por la mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que el país continuaría en la prueba y más tarde su vocero, Jesús Ramírez Cuevas, confirmó en su cuenta de Twitter que continuará, y que el retraso se debió a la epidemia de COVID-19.

“Todo lo que signifique mejorar la educación es apoyado, es respaldado, todas las pruebas y estamos nosotros participando”, dijo en su conferencia de prensa matutina de este lunes. “Pues yo creo que sí, sí. No tiene por qué no continuar”, insistió sobre el cuestionamiento directo de si México seguiría o no.

La secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez, comentó que para el próximo año está programada la aplicación internacional y explicó que originalmente se tenía programada este año, pero por la emergencia sanitaria se adecuó aplicar la fase piloto en otro periodo, pero que se continuará con ella,

La funcionaria dijo que para su aplicación se requiere que los estudiantes estén en las escuelas, por lo que ya se analizan los mecanismos que permitan su realización. Asimismo, indicó que se está revisando, junto con otras dependencias, la forma de ajustar el costo de la prueba y que ésta se pueda llevar a cabo.

El pasado sábado, Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) publicó sobre la suspensión. “La OCDE reporta que no tiene detalles de que se esté aplicando la fase inicial de la edición 2022 del examen que sirve para comparar educación de estudiantes de 15 años; sería el único país de 87 que habría abandonado el mecanismo en el que participa desde el año 2000”, señala la información.

En la publicación se explicó que un funcionario de PISA en París confirmó que la participación de México en PISA estaba suspendida y que hasta donde tenían conocimiento no se estaban aplicando las pruebas de campo que según el calendario tendría que estarse llevando a cabo para su aplicación en 2022.

¿Qué es PISA y por qué preocupó la posible salida de México?
Es una prueba que realiza cada 3 años la OCDE para evaluar en qué medida los alumnos de 15 años han adquirido conocimientos y habilidades necesarios para participar plenamente en la sociedad.

Las pruebas no están alineadas a ningún currículo en particular, sino que es un marco de referencia construido por los elaboradores de PISA. Las áreas evaluadas son Lectura, Matemáticas y Ciencia (en cada ciclo se pone énfasis en una). Por ejemplo en 2018, el énfasis fue en Lectura, donde México no salió bien librado.

Los resultados de PISA proporcionan un diagnóstico sobre el logro de aprendizajes que se alcanza a través del esfuerzo de los países; permite la comparación con otros países y con la misma nación, pues ayuda a identificar aspectos a mejorar y sirven como referente para la toma de decisiones de política pública, por ello la preocupación desde distintos sectores.

“(PISA) cierra la pinza de la evaluación educativa en México”, señala David Calderón, director de Mexicanos Primero. El especialista explica que PISA se hace con la participación de todos los países, y México tiene lugar en el Comité Técnico de Elaboración, para la capacidad de los estudiantes de 15 años para aplicar conocimientos en el mundo contemporáneo.

Señala que no está ligado a ningún país, sino que es una prueba internacional que permite identificar dónde están las grandes discrepancias entre plan de estudios y las competencias, aunado a que permite comparativos no solo entre países sino poblaciones, ya que hace cuestionarios de referencia con aspectos socio-económicos.

La prueba durante la epidemia de COVID
Para el colectivo Educación con Rumbo, el que México participe en la prueba PISA es importante porque proporcionará información muy detallada sobre los conocimientos y habilidades que lograron adquirir o no los alumnos mexicanos, la cual será fundamental para analizar cómo la pandemia afectó o modificó el aprendizaje de los estudiantes y qué necesitan para recuperarse.

“(Si México no participara en la prueba PISA), perderíamos el único instrumento restante para conocer las áreas de oportunidad y mejorar el aprendizaje de los alumnos. Es la única brújula que para conocer el rumbo de la educación en nuestro país”, afirmó en un pronunciamiento, previo al aviso del gobierno federal.

Patricia Ganem, presidenta de Grupo Loga y de la Comisión de Educación de Coparmex de la Ciudad de México, comenta que la información, aunque puede traer malas noticias y poner "el dedo en la llaga", sirve para tomar decisiones de política pública y es aún más necesaria en este momento de pandemia para saber cómo regresarán los alumnos a las escuelas.

"Recuperando derecho de los niños de tener un buen sistema que los eduque y está urgente necesidad de no hacer más anches las brechas, no podemos tomar decisiones ni ocurrentes, ni improvisadas ni de ultimo momento, tenemos que apoyarnos en la información", dice.

Por su parte, David Calderón explica que desde hace años se hacen evaluaciones nacionales, antes se llamaban Enlace y ahora PLANEA –aunque van dos ciclos sin realizarse–, pero que ante la situación de la pandemia es importante tener una evaluación diagnóstica que nos diga cómo vienen del encierro los estudiantes.

Cómo ha salido México en la prueba PISA
El resultado de ediciones anteriores servirá como base para saber qué áreas fueron más afectadas por la epidemia. En el caso de los resultados de 2018, la prueba reveló que 55% de los estudiantes lograron aprendizajes suficientes en Lectura, 53% en Ciencias y 44% en Matemáticas, es decir alrededor de la mitad de los mexicanos.

Según los últimos datos, México ha mantenido sus puntajes en Lectura y Ciencias (área que se introdujo en 2006) en los últimos años, en tanto que ha tenido un incremento de 3.4 puntos en promedio cada tres años de 2003 a 2018.

De acuerdo con la OCDE, lo largo de los años, la prueba PISA ha arrojado información invaluable sobre la calidad y la equidad de la educación en México y quizá de manera más importante, ha enfocado la atención pública sobre la urgencia de mejorar las oportunidades educativas de las comunidades más marginadas.

“La prueba PISA ha permitido realizar un seguimiento detallado sobre el progreso educativo, ha mostrado una ruta hacia la mejora de la educación y ha puesto énfasis en el costo de largo plazo de no hacer nada -en detrimento de la economía y la sociedad de México”, señaló.

De acuerdo con David Calderón, la prueba PISA ha servido para ampliar las horas que se dedican a matemáticas, tras ver los resultados en algunas evaluaciones, en dar mayor importancia en comprensión lectora en Tercero y Cuarto de primaria, y en ir empujando que en Media Superior los estudiantes tengan el mismo perfil de egreso.

“México no le ha sacado que se puede a PISA, pero sí ha habido modificaciones positivas derivadas de que participamos en esa evaluación, así que perderla sería perder una fuente de información súper importante”, señala.

¿México está listo para aplicar la prueba PISA en 2022?
Por su parte, la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) señaló que actualmente los protocolos de aplicación de la prueba PISA no son viables ni pertinentes, debido al riesgo sanitario que implican y a la posibilidad de generar sesgos importantes que podrían restarle validez y confiabilidad, por lo que recomendó aplicar la fase piloto en algún otro periodo del año o generar un mecanismo para subsanar la aportación de México en esta etapa, y estar en condiciones de participar en la aplicación definitiva prevista para el año próximo.

La Comisión expuso alertó también que, de acuerdo con diversos estudios e investigaciones realizados durante la pandemia, el grupo de alumnos que participan en esta prueba constituye el segmento de población para el que las condiciones de educación a distancia han sido las más difíciles, por lo que consideró que desarrollar una evaluación externa de cualquier tipo para estos estudiantes resulta inapropiado y conlleva el riesgo de aumentar la presión que para ellos ha significado enfrentar la contingencia sanitaria y continuar con sus actividades escolares.

Por su parte, Ganem, también integrante del colectivo Educación con Rumbo, enumera tres riesgos en el proceso, que lleva a los países casi un año consolidar. Uno es contar con un muestro representativo, ya que señala no se puede mandar cualquier lista, y puede que a México no le dé tiempo de mandarla cuando el resto de las naciones ya lo hizo; el segundo es que no haya recursos, y el tercero es que se ponga como pretexto la situación de la pandemia, para no participar.

El presidente de Mexicanos Primero recuerda que México ya dio el pago a la OCDE, que se hizo en 2020 con recursos públicos, para la realización de la prueba y restan todavía los costos de la realización de la prueba de campo, de alrededor de 7 millones, y de la prueba final en 2022 que cuesta entre 35 y 38 millones de pesos, dinero que ya está contemplado en una partida del presupuesto.

En 2018, participaron más de medio millón de alumnos de 79 países, de los cuales 7,299 fueron mexicanos, y esta edición se incluirá no solo a los 37 países que integran a la OCDE, a los que se sumaron 50 países y economías que son miembros, y están en proceso de preparación para la siguiente prueba otros 25. Es decir 112 países en total.