Alertan de discapacidad ’oculta’; llaman a la tolerancia

Es fácil identificar a una persona con discapacidad cuando está en una silla de ruedas. Pero ¿qué tan sencillo es notar una discapacidad cuando no se ve?

Es complicadísimo hacerlo, cuando vemos a alguien en silla de ruedas muchas veces nos acercamos a preguntarle si necesita ayuda, pero si vemos, por poner un ejemplo, a un niño haciendo un berrinche, nos alejamos sin saber que puede tener una discapacidad social”, explicó Beatriz Romo, especialista certificada en la Escala de Observación para el Diagnóstico del Autismo (ADOS-2).

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, las personas con discapacidad, que representan a la minoría más amplia del mundo suelen tener menos oportunidades económicas, peor acceso a la educación y tasas de pobreza más altas, debido a la falta de servicios que les puedan facilitar la vida como a la información y al transporte y porque tienen menos recursos para defender sus derechos, lo que se combina con la discriminación social que enfrentan.

Y cuando su discapacidad es para comunicarse o socializar el panorama es todavía peor, porque tienen que enfrentarse al rechazo, a veces es más fácil hacerlos a un lado que integrarlos, aunque las escuelas ya están siendo más incluyentes falta formación de docentes, por ejemplo, entonces niños con trastorno del espectro autista no están teniendo la ayuda necesaria para poder interactuar”, advirtió Beatriz Romo en el marco del Día Internacional de la Discapacidad que se conmemora hoy 3 de diciembre.

En octubre de este año la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que la educación para personas con discapacidad, en particular para quienes tienen el trastorno del espectro autista, debe ser inclusiva.

El gran problema es que el autismo no se ve, no hay una marca física, entonces pareciera irreal tener que plantear adecuaciones para lograr un espacio en las escuelas al tratarse de niños físicamente plenos, cuando es igual de importante que construir una rampa para una persona que no puede caminar. Por ejemplo mi hijo de 10 años no tiene ningún problema físico, brinca, salta, juega, pero de repente en el centro comercial cuando el ruido lo rebasa o en un restaurante cuando la comida no tiene la consistencia que esperaba se tira a llorar despavoridamente y eso cuando tenía dos años quizá la gente lo podía entender, pero ahora que tiene 10 dicen qué le pasa, entonces se tiene que sensibilizar a toda la población sobre su condición para que se hagan las adecuaciones necesarias”, planteó Nancy Anaya, mamá de Arturo, un niño con autismo.

Desde hace un par de años AUNAR, un centro especializado en servicios de intervención temprana y terapéutica para niños con autismo, inició un movimiento para generar espacios incluyentes para personas que viven con esta condición y consiguió hacer de restaurantes, teatros, cines, museos, clínicas dentales, gimnasios, heladerías, fruterías, peluquerías, tienditas de abarrotes y hasta puestos de tacos, barbacoa y carnitas, lugares amistosos con el autismo.Así como en los supermercados existen rampas para facilitar la movilidad de personas con discapacidad motriz así como lugares de estacionamiento exclusivos, en los sitios amistosos con el autismo los médicos, maestros, peluqueros, taqueros, meseros y comerciantes están sensibilizados respecto de las necesidades de una persona con autismo y además ofrecen alguna adaptación de sus servicios para esta población.

Cada vez hay mayores esfuerzos de inclusión, los cines y los teatros están haciendo muchas funciones con menos sonidos para que los niños con autismo también puedan acudir, pero nos falta mucho, y esa es la meta, la inclusión”, destacó Carol Ajax, fundadora del centro Spectrum Therapy Center, especializado en tratar trastornos del espectro autista y la neurodiversidad

En el marco del Día Internacional de la Discapacidad que se conmemora hoy 3 de diciembre.