’Roma’ de Cuarón, a días de estrenarse en Netflix

’Roma’, la ganadora del León de Oro en el Festival de Venecia, llegará a Netflix el 14 de diciembre.



Alfonso Cuarón ya no es el mismo. No es aquel que irrumpió en el panorama cinematográfico con Y tu mamá también (2001), ni el que arrasó con Gravity en los Oscar de 2014.

A Cuarón ‘le pasó’ Roma: “Es imposible seguir siendo la misma persona de antes después de hacer un experimento en el que te remites a tus recuerdos más lejanos”, analiza. El realizador mexicano abrió los cajones cerrados de su memoria, recoloreó imágenes desdibujadas de su infancia transcurrida en este barrio de Ciudad de México, de cuando soñaba con aviones y con convertirse en astronauta, de cuando un día su padre abandonó el hogar.

Pero esta película no va de él, sino de Liboria, Libo, Rodríguez, la nana mixteca que llegó a la casa de los Cuarón Orozco cuando el futuro cineasta tenía nueve meses. “Es uno de los seres que más amo en la vida, y ella se traduce en el personaje de Cleo”, describe el dueño de una abundante cabellera blanqueada.




Cuarón habla de sus heridas personales, de esos recuerdos que evoca a sus 57 años: “Son como una grieta en la pared que tratas de tapar con capas y capas de pintura, pero no desaparece, continúa allí, aunque sientas que no existe”, se sonríe al borde de un inmenso sillón en un apartado del Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián. “Eso es lo mentiroso de la memoria, que al fin y al cabo tampoco lo es porque es la única verdad que tenemos, y la memoria es lo que somos”. Le pregunto si después de concluir Roma sintió que esas heridas sanaron: “¿Traigo un diván y me acuesto?”, me devuelve la pregunta entre risas.

Alfonso Cuarón contrastó su verdad con la de sus hermanos y la de Libo, para ensancharla, llenarla de detalles que traspasaron los límites de la casa de la infancia abordando el conflicto entre clases y razas, en el que Libo-Cleo representa un caso peculiar.