El conflicto por el NAIM agrava el riesgo de quiebra para algunas aerolíneas: Canaero

El riesgo de quiebra merodea a algunas aerolíneas si avanza el proyecto del nuevo Aeropuerto en Santa Lucía y la remodelación del AICM, advierten representantes de la industria de aerotransportes.

¿Por qué? La operación simultánea de dichos aeropuertos generaría costos extra para las aerolíneas, lo cual podría impactar sus utilidades.

Del 25 al 28 de octubre se realizó una consulta ciudadana – luego de la oposición inicial hacia el nuevo aeropuerto en los tiempos de campaña de Andrés Manuel López Obrador- para decidir si continuaba la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en la zona de Texcoco; o si se optaba por la cancelación de éste para ubicar uno nuevo en la base militar de Santa Lucía. En dicho ejercicio resultó ganadora la segunda opción.

“Se podrían duplicar los costos fijos porque al final hay que pagar la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA), los servicios aeroportuarios y costos variables como la turbosina. No es lo mismo el consumo de la turbosina en un aeropuerto que el otro, eso los técnicos nos lo han mencionado, en Santa Lucía o en Toluca se consume más turbosina, luego hay costos de atención a los pasajeros”, comentó Rodrigo Pérez-Alonso, director de la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero), en entrevista con Forbes México, sobre cuánto se vería afectada la rentabilidad de una aerolínea.“Por más que parezca que las aerolíneas son multimillonarias, no lo son, generan utilidades o márgenes muy pequeños por todos estos costos y si a eso se le agregan más costos estaríamos hablando de una situación de incluso posible quiebra de alguna de las aerolíneas”, añadió.

Por ejemplo, en el tercer trimestre de 2018, Aeroméxico registró una pérdida neta de 617 millones de pesos. Lo anterior ante un impacto negativo por el incremento de 45.7% en el precio del combustible en pesos y la depreciación de 6.7% de la moneda mexicana frente al dólar.

El margen de operación fue de 1.3% para el tercer cuarto del año, mientras que en el mismo periodo de 2017 fue de 8.5% para Aeroméxico.

En el caso de la aerolínea de bajo costo Volaris, la pérdida neta fue de 119 millones de pesos de julio a septiembre de 2018.