Salida a crisis de UMSNH noes solo con más recurso ni con reforma a pensiones

Además de que tanto Gobierno Federal como el estatal han escatimado en recursos para la Universidad Michoacana, y más allá de la problemática interna que los universitarios están obligados a revisar cuidadosamente de manera responsable, se debe tener en cuenta que la salida a la crisis financiera de la institución nicolaita no es solo el aumento de presupuestos, per se, "sino el aumento con compromisos institucionales de toda la comunidad”, consideró Heliodoro Gil Corona, jefe de Proyectos del Colegio de Economistas de Michoacán.

El académico nicolaita advirtió también que los cambios que se requieren para dar cauce a un orden en las finanzas universitarias no se deben de ver únicamente en la adecuación al tema de las jubilaciones y pensiones: "quien esté pensando que la salida de la Universidad es solo reformando este régimen, me parece que está equivocado”, enfatizó. Y es que opinó que el cambio estructural deberá hacerse tanto en la organización “napoleónica e inoperante” de exceso de personal operativo y directivo bien remunerado en la UMSNH.

Además de que tiene que revisarse el tema de los salarios, prestaciones, incentivos, apoyos, pagos de apoyos indirectos, me parece fundamental, agregó el académico nicolaita.
Al revisar la crisis económica de la Casa de Hidalgo, Gil Corona asumió como nicolaita que es un tema que corresponde resolver tanto a los gobiernos Federal y michoacano, así como a la propia institución educativa y en este caso no han encontrado una salida de fondo y sistémica a los problemas.

Para Gil Corona también deberá revisarse y regularse el estatus de las 36 casas de estudiante en término de que los recursos no vayan a fondo perdido, ya que hasta hace unos ocho años atrás eran apenas 16 albergues, lo cual, observó, significa que alguien incentivó el crecimiento de las casas del estudiante "sin criterios necesariamente académicos, de desempeño y regularidad, sino como especie de botín en donde se benefician la clase política universitaria y de los gobiernos, e incluso de organismos sociales”, fue claro.

El investigador definió que también deberá revisarse el tema de las prerrogativas sindicales, punto en el que estimó que “los culpables no son solo los trabajadores sino también la autoridad, porque para evitar problemas de carácter político, dieron prerrogativas que al final no eran sostenibles, al igual que la gratuidad”, dijo.

Vaticinó en su análisis el economista que la próxima administración federal tampoco tendrá la solvencia económica para resolver de manera inmediata el problema de la UMSNH: “lo que podemos esperar son mejoralitos ante un problema intestinal”, sentenció.