Francia no logra resolver el misterio de 13 bebés sin extremidades

Los médicos franceses no logran resolver el misterio de los bebés sin extremidades. Una serie de especialistas dijo que no pueden encontrar ningún vínculo entre los casos y no seguirán investigando.

Trece niños han nacido sin manos y antebrazos en tres zonas rurales de Francia entre 2007 y 2017.

Las autoridades de salud pública habían dicho inicialmente que las incidencias de anomalías eran “probablemente por casualidad”. Pero los médicos de una organización de investigación dijeron que la probabilidad de que fuera una coincidencia era “más que infinitesimal” y exigieron una investigación completa.

Creen que los grupos pueden estar relacionados con el uso de pesticidas y describieron la falta de acción de las autoridades francesas como un “escándalo de salud”.

“Definitivamente estamos enfrentando un exceso de casos”, dijo Emmanuelle Amar, epidemióloga y directora del grupo Remera, con sede en el este de Francia, que registra e investiga las incidencias de anormalidades infantiles.

“Tenemos la obligación científica y moral de ir más allá”. El fenómeno se informó por primera vez cerca de la aldea de Druillat en el departamento de Ain en el este de Francia, donde siete bebés nacieron sin brazos, antebrazos ni manos entre 2009 y 2014.

Todos vivían dentro de un radio de 10.5 millas (17 km) de la aldea en un xona donde se cultivaban el maíz o los girasoles. Tres años más tarde, se informó que tres niños nacieron con defectos de nacimiento similares entre 2007 y 2008 en la ciudad de Mouzeil, en el departamento de Loire-Atlantique, en el oeste de Francia. En 2015, se informó que otros tres niños habían nacido con los mismos problemas en la ciudad de Guidel, en Bretaña, entre 2011 y 2013.

Este espinoso asunto, ampliamente divulgado en los medios franceses, comenzó con el aviso de la asociación Remera, que tiene un registro de los niños con malformaciones en la poblada región de Ródano-Alpes, en el este de Francia.

Su directora, la epidemióloga Emmanuelle Amar, alertó de que siete bebés nacidos entre 2009 y 2014 en el departamento del Ain registraban malformaciones.

“La tasa de malformación en el Ain era 58 veces superior a la normal en Francia. Esta situación es inédita en el país. Afecta en total a tres departamentos”, denunció en una entrevista publicada hoy en “Le Parisien” Amar, para quien la contaminación atmosférica puede estar detrás de estos casos.

“Solo queda esa pista (la medioambiental), pero no está confirmada. Es una hipótesis. ¿Habría una sustancia utilizada en la agricultura capaz de impedir el crecimiento de un brazo de un bebé dentro del vientre de su madre? ¿Habrá sido mera casualidad? No lo sabemos”, agregó.

La epidemióloga, conocida por su labor en la alerta de malformaciones en la toma del medicamento antiepiléctico Depakine, lamentó la actitud de las autoridades sanitarias francesas y aseveró que este caso está “en vías de convertirse en un escándalo”.

En un informe presentado el jueves, la agencia nacional de la Sanidad pública, Santé Publique France, dijo que ningún factor medioambiental se ha revelado como posible causa.

Asimismo, consideró que los siete casos del Ain “no suponen un exceso” en relación a la media nacional, mientras que sí reconoció “un exceso” en la Loire-Atlantique y Bretaña.