Alice Cooper: "Soy el escape de la política"

En el marco de su gira estadounidense, Alice Cooper nos cuenta cómo convive su cristianismo con las boas constrictoras.

A finales de la década de 60, Alice Cooper era visto como una amenaza para la cultura mainstream. Cinco décadas después, Cooper dice que “la gente no se shockea por nada”. En su gira por América del Norte por su 27º álbum de estudio, Paranormal −que alcanzó el Nº 2 en el chart de Billboard Hard Rock Albums−, todavía juguetea con guillotinas y con boas constrictoras alrededor de su cuello. Pero cuando no está en el escenario, estudia la Biblia todos los miércoles y juega al golf con avidez. Ahora, antes de un álbum doble en vivo, A Paranormal Evening at the Olympia Paris, que saldrá el 31 de agosto en earMUSIC, el hombre de 70 años encontró el equilibrio y "no podría tener más diversión".

¿Cómo es la relación entre tu fe y tus espectáctulos macabros?
-No pelean entre ellos. Como cristiano, si estudiás la Biblia (y lo hago) nunca dice: "Puedes ser cristiano, pero no puedes ser una estrella de rock". No hay nada en mi programa que sea satánico. No hay desnudos. No hay mal lenguaje. No hay drogas. El show de Alice Cooper es como una especie de vodevil oscuro.

No evitás los temas religiosos en tu música y en las performances, pero sí te esforzás por mantener la política fuera de todo ello.
-Soy el escape de la política. Mi trabajo es llevarte a un lugar del mismo modo en que lo hace Star Wars o Jurassic Park. Porque el resto del día, encendés el televisor y hay un nuevo capítulo con los rusos o con Corea del Norte. Y sé que todos quieren dar su opinión sobre lo que Trump está haciendo y todo eso. Pero si Alice Cooper dice algo sobre política, definitivamente es una sátira.

Has jugado al golf con Trump.
-Sí. Y lo curioso es que todos quieren que diga que él hizo trampa. Yo digo: "No conozco a nadie que no haga trampa en el golf". Cuando es por diversión, yo hago trampa, todos hacen trampa.

¿Cómo ha cambiado el rock a lo largo de tu carrera?
-Cuando comencé, yo era lo peor que le podía pasar a cada niño de los Estados Unidos. Yo era Marilyn Manson multiplicado por 10. Las personas se reimpactaban en los años 60 y 70: que te cortaste la cabeza, que te maquillabas, que por qué te llamabas Alice… la gente no podía entenderlo. "¿Quién es este tipo? ¿Es peligroso? ¿Debemos dejar que nuestros hijos lo escuchen?". Bueno, tres generaciones de personas vienen al show: el abuelo que estuvo allí al principio, el padre y ahora el niño de 16 o 17 años y dice: "Wow, esto es rock ’n’ roll. Ahora soy como Pat Boone.