Nuevo sismo de 5.7 grados sacude Venezuela

Los venezolanos salieron nerviosos a las calles en la tarde del martes, luego que un sismo de 7.3 grados sacudiera la costa norte del país, sin que hasta el momento se hayan reportado víctimas del movimiento telúrico.

El sismo, cuyo epicentro fue registrado a unos 400 kilómetros al este de Caracas, se sintió con fuerza en la gran mayoría de las ciudades del país, obligando a millones a salir de sus hogares.

El evento también sacudió con fuerza a Colombia, las islas de El Caribe e informes de prensa resaltaban que la vecina Trinidad y Tobago registraba serios daños de infraestructura.

El Servicio Geológico de Estados Unidos reportó que el temblor tuvo una profundidad de 123.2 kilómetros y el epicentro se ubicó 20 kilómetros al nornoreste de la localidad Yaguaraparo, estado Sucre.

Al cierre de esta edición, aún los venezolanos no habían recibido un reporte oficial de la cantidad de daños provocados por el sismo, pero algunos informes de prensa habían comenzado a indicar que algunos edificios de Caracas habían sido averiados.

Entre éstas se encontraba la Torre de David, rascacielos cuya construcción había quedado inconclusa en los años noventa, cuyos pisos posteriores parecen haber colapsado parcialmente.

Fotos que circularon en las redes sociales mostraban que los últimos cinco de los 45 pisos del edificio, se inclinaban hacia un costado amenazadoramente en una proporción cercana a los 45 grados, generando temores de que pudieran caer para gran peligro de las estructuras aledañas.

Cinco de los últimos pisos de a Torre David, un rascacielos cuya construcción quedó inconclusa en los años de la década de 1990, quedaron inclinados peligrosamente tras el sismo del 21 de agosto del 2018 que sacudió a Venezuela, Colombia y zonas del Caribe.
Federico Parra. AFP/Getty Images.
El edificio estuvo por años ocupado por cientos de familia que residían allí, convirtiendo el rascacielos en una inmensa favela, pero la gran mayoría de ellas fueron obligadas a salir de la estructura en el 2015.

Asimismo, los informes también señalaban que parte de la fachada del edificio Girasol --una estructura residencial de siete pisos al centro-norte de Caracas-- se desplomó, sin que se registraran víctimas allí.

El movimiento se sintió con mayor fuerza en las regiones costeras del país —particularmente en los estados orientales de Anzoátegui, Sucre y en la isla de Margarita— pero también sacudió a los centrales estados Miranda, Aragua y Carabobo, y hasta llegó a sentirse en la occidental Zulia y en el sureño estado Bolívar.

“Lo sentimos más de dos minutos, nos mareamos muchísimo, las lámparas se movieron, pero no hay daños en las zonas cercanas”, dijo Rosymer Rodríguez, una periodista de la ciudad oriental de Cumaná, capital del estado Sucre, en declaraciones transmitidas por la agencia Reuters.

“Todavía hay gente en las calles, hay gente que está preparando bolsos por si acaso hay una réplica”, agregó.

El movimiento telúrico causó gran nerviosismo en Caracas, donde miles de venezolanos aún permanecían en las calle a finales de la tarde tratando de decidir si ya era seguro regresar a sus viviendas.

“Fueron dos, el primero suavecito, el segundo fue muy fuerte. Las lámparas del techo se estremecían. Fue allí cuando pegamos a correr. Pensé que se venían las paredes encima”, agregó Marlene Figueroa, un ama de casa que bajó de un sexto piso con sus hijos de 9 y 4 años.

Luis Alberto Montenegro, un artista plástico jubilado de 75 años, agregó en declaraciones a la Associated Press que él estaba en su casa viendo televisión, cuando “de repente todo empezó a sacudirse”.

La fuerza del sismo fue de tal magnitud que también llegó a sentirse con fuerza en localidades colombianas y ecuatorianas.

La Aeronáutica Civil colombiana informó a través de Twitter que el aeropuerto de Bogotá cerró unos 10 minutos para inspeccionar las pistas, pero actualmente opera con total normalidad.

Los servicios de Colombia habían señalado una magnitud de 7.0 grados pero luego la ajustaron a 7.3.

El ministro de Relaciones Interiores y Justicia venezolano, Néstor Reverol, indicó que no se han reportado víctimas del sismo y que ya están en contacto con los diferentes gobernadores para evaluar los daños causados por el temblor.

“Fue sentido en varios estados del país […] A esta hora no se presenta ninguna víctima. Estamos haciendo la evaluación de daños”, dijo el ministro Reverol.

“Hacemos un llamado a la tranquilidad. Tenemos activados todo el equipo de evaluación de riesgos”, manifestó el ministro, en comparecencia ante la televisión oficial.

Un testigo en Cumaná, en el estado Sucre y una de las ciudades más grandes cerca del epicentro, dijo que hubo reportes iniciales de heridos en un centro comercial donde se cayó una escalera, pero no hubo otros signos inmediatos de daño cerca.

El gobernador Edwin Rojas dijo en su cuenta de Twitter que el temblor tuvo un gran impacto en los 15 municipios del estado Sucre, pero no se reportan víctimas mortales.

Según Associated Press, decenas de personas decidieron abandonar sus residencias y oficinas en Caracas. Muchos permanecían en la calle mientras las autoridades les permitían reingresar.

La Autoridad Marítima de Colombia aclaró en su cuenta de Twitter que no hay una alerta de tsunami.

Reverol anunció además que el número teléfonico 0-800 Pcivil-1 se encuentra activo para atender cualquier emergencia.

El sismo ocurrió mientras en el Palacio de gobierno se realizaba una concentración en apoyo al presidente Nicolás Maduro.

Los dos últimos sismos más fuertes fueron registrados el 29 de julio de 1967, de magnitud 6.7 en Caracas, con más de 200 muertos, y el 9 de julio de 1997 de 7.0 en Cariaco (Sucre), que dejó 73 fallecidos.