Detienen al “asesino de Golden State” aterrorizó California en los años 70 y 80

El FBI informó que, en colaboración con la policía de Sacramento, detuvo a un exagente policíaco, sospechoso de ser uno de los más peligrosos asesinos seriales y violadores más perseguidos en la historia de California, quien fue conocido como "el asesino nocturno de Golden State".

La detención de Joseph James DeAngelo Jr., un residente de 72 años de Citrus Heights, se llevó a cabo el martes por la noche, durante un operativo realizado por una fuerza de tarea local y federal para localizar a quien se le atribuyen al menos 12 asesinatos, 45 violaciones y más de 120 robos residenciales, llevados a cabo entre 1976 y 1986.

El también nombrado "Original Night Stalker" comenzó su campaña de terror en Sacramento y se trasladó al sur a través de los condados de Oakland, Santa Bárbara y Orange, aunque después de un tiempo pasó a retirarse y durante más de tres décadas se había mantenido sin identificar y en el anonimato.

También apodado como "el violador del este" y "el asesino del Golden State", De Angelo fue fichado por sospecha de asesinato y está detenido sin derecho a fianza. Las autoridades revelaron que fue un agente de policía en Auburn, durante la década de 1970 y su arresto está relacionado con un doble homicidio registrado en 1980 de una pareja del condado de Ventura.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) creó un sitio web dedicado al caso de "Original Night Stalker", donde se recopila toda información de testigos y las familias de las víctimas; en 2016, 40 años después de su primer ataque, el FBI ofreció una recompensa de 50 mil dólares por cualquier información que pudiera conducir a su arresto y condena. El último crimen conocido y asociado con él tuvo lugar en 1986.

En 1978 el hombre habría atacado a sus víctimas en Oakland, Danville y Walnut Creek. En 1979 mató a dos en Goleta, y dos años más tarde mató a otra pareja más en la ciudad del condado de Santa Bárbara.

En el año 2011 las autoridades detectaron evidencias de ADN del asesino en los asesinatos de Cheri Domingo y Gregory Sánchez, realizados en 1981. Y compararon esa evidencia con ADN de otras escenas del crimen.