Florida restringe las armas


MIAMI

La Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés) presentó este viernes una demanda federal contra la ley de control de armas sancionada horas antes por el gobernador de Florida, Rick Scott.

La NRA, que no precisó la corte donde presentó la demanda, busca bloquear las restricciones de edad para la compra de armas establecidas al considerar que viola la Segunda Enmienda de la Constitución, que garantiza el derecho a portarlas.

La ley, aprobada esta semana por ambas Cámaras, de mayoría republicana, eleva de 18 a 21 años la edad mínima para comprar armas en el estado, e impone un período de espera de tres días para la mayoría de las compras de armas de largo alcance.

Scott señaló este día que la nueva ley equilibra los derechos individuales con la necesidad de seguridad pública y representa un ejemplo para todo el país de que el gobierno puede actuar rápido.

La nueva norma destina una partida de 400 millones de dólares a las medidas dirigidas a incrementar la seguridad en las escuelas, y autoriza a ciertos empleados de las escuelas a llevar pistola en estos recintos, aunque no es obligatorio y con ciertas restricciones.

La aprobación del proyecto, el primero de control de armas que llega a un gobernador de Florida en los últimos 22 años, ocurre tres semanas después del tiroteo en la secundaria de Parkland, al norte de Florida.

La ley fue aprobada tras la presión de familiares de las víctimas del tiroteo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas, y del movimiento que fundaron estudiantes sobrevivientes conocido como #NeverAgain (Nunca más).

Los jóvenes reclamaron el pasado 21 de febrero en el Capitolio de Florida nuevas leyes de control a las armas.

Nikolas Cruz, de 19 años, compró legalmente el fusil semiautomático con el que disparó en la escuela y mató a 14 excompañeros y tres profesores.

Cruz fue acusado esta semana por un Gran Jurado de 17 cargos de asesinato en primer grado y de otros 17 de intento de asesinato.

De ser hallado culpable, el joven podría ser condenado a la pena capital.