Mexicanos buscan en Polonia su último tren europeo

La llegada de Enrique Esqueda al Arka Gdynia de Polonia ha provocado que varios jugadores mexicanos volteen hacia allá con la intención de buscar su último tren para jugar en Europa.

El más reciente caso es el del excruzazulino Rogelio Chávez, que luego de su paso por el Melgar de Perú y un fallido fichaje con Puebla, después de enterarse de lo sucedido con el Paleta, contactó a través de Twitter a Alberto Pacheco, residente mexicano en ese país y quien sirvió de enlace entre el delantero y su nueva vida en Polonia.

La idea de Pacheco era colocarlo en el mismo equipo que Esqueda, sin embargo, al no contar Rogelio con pasaporte comunitario, buscó otra opción en el que será su nuevo club, el Sandecja Nowy Sacz, equipo recién ascendido a la Ekstraklasa (primera división polaca). El lateral realizará los exámenes médicos la próxima semana, para posteriormente firmar un contrato por año y medio.

“Rogelio me marcó, le expliqué cómo es la situación en Polonia, le dije como tal que no soy agente, que tengo convenio de colaboración con equipos. Una vez que le expliqué la situación, él dio luz verde y dijo: ‘adelante, si hay una oportunidad yo la tomo’” señaló Pacheco en entrevista vía telefónica con Mediotiempo.

Rogelio no es el único jugador mexicano que se ha interesado en ir al futbol de Polonia, ya que de acuerdo al propio Pacheco, otros como César Villaluz y el portero Raúl Gudiño, quien estuvo a nada de firmar con Pumas en enero, también lo han buscado.

“Me contactaron (agentes de Gudiño); les dije que no dudaba en que era un gran portero, pero Polonia tiene unos porterazos y es dificilísimo para él, porque hay una política de los equipos para darle prioridad al producto nacional, sobre todo donde están fuertes. Les dije que si a lo mejor no era en Ekstraklasa, quizá en segunda. Me dijeron que él estaría encantado de ir a Polonia y que si había algo real, que ya hablaba con él”.

Incluso, hasta el retirado defensa Héctor Reynoso hizo su “luchita”, pero Pacheco fue sincero con él.

“Me dijo que tenía la espinita (de jugar en Europa) y le dije siendo muy honesto: ‘está bien que el futbol polaco no sea conocido, pero tampoco está en esa horma’”.

Otro mexicano que está a punto de llegar al futbol polaco es el mediocampista, Hibert Ruiz, aunque su fichaje en el mismo equipo que Rogelio, dependerá de temas personales del jugador.

Es así como Polonia poco a poco se va convirtiendo en un descubrimiento para los jugadores mexicanos y que ahora con la presencia de Esqueda y Rogelio Chávez, podría convertirse en un lugar para otros futbolistas nacionales, que por falta de espacio en la Liga MX, tienen que recurrir a este tipo de medidas para mantener su carrera con vida.