Israel se paralizó por dos minutos en recuerdo a las víctimas del Holocausto

Con motivo del Día Internacional de Conmemoración del genocidio perpetrado por los nazis en Europa, el país entero detuvo sus actividades durante 120 segundos para homenajear a quienes perdieron la vida

Israel se paralizó este jueves durante dos minutos bajo el sonido de las sirenas antiaéreas, con motivo del Día del Recuerdo del Holocausto (Yom Hashoah), que honra la memoria de los seis millones de judíos exterminados por el régimen nazi y sus aliados durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Las sirenas comenzaron a sonar a las diez en punto de la mañana (07.00 GMT) y se extendieron por 120 segundos en los que todo el país interrumpió sus actividades para guardar silencio.

Quienes caminaban por la calle detuvieron su marcha, los conductores frenaron sus vehículos y muchos de ellos se bajaron.

Esta tradición es honrada año a año por los israelíes, muchos de los cuales se emocionan hasta las lágrimas al escuchar las sirenas, mientras que otros rezan, filman o simplemente agachan la cabeza.

Este acto simbólico de luto es acompañado también en Israel por una serie de eventos oficiales, que comenzaron anoche con el encendido de seis antorchas por parte de seis sobrevivientes, en una ceremonia en Yad Vashem, el Museo del Holocausto de Jerusalén.

“Lo queramos o no, el recuerdo del Holocausto da forma a nuestra identidad como pueblo. El Holocausto coloca sobre nosotros, sus víctimas, el pueblo judío y el Estado de Israel, una tarea infinita de recordar. Llevar esa carga del recuerdo no es tarea fácil”, dijo el miércoles por la noche el presidente de Israel, Reuvén Rivlin, durante la ceremonia en Yad Vashem.

En su discurso, el jefe de Estado se refirió también a los 900 sobrevivientes del Holocausto que murieron a causa de la pandemia de coronavirus, y que “lucharon la última batalla de sus vidas entre el desconcierto y el aislamiento, con mascarillas y guantes y separados de sus seres queridos”.

Los eventos continuarán este jueves en escuelas, bases militares y oficinas públicas en todo el país, incluyendo una ceremonia en el Parlamento (Knéset) en la que los diputados leerán nombres de víctimas del Holocausto.