Líderes mundiales ven riesgos a la paz

NACIONES UNIDAS.− Como una decisión unilateral y lamentable, que traerá graves consecuencias políticas y militares, calificó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los principales gobiernos del mundo la orden de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y trasladar a esa ciudad su embajada, con sede en Tel Aviv.

También el papa Francisco se manifestó “preocupado” y pidió evitar nuevas tensiones en un panorama mundial ya conflictivo.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, señaló que el estatus final de Jerusalén debe ser resuelto en negociaciones directas entre Israel y los palestinos, y recalcó en la necesidad de avanzar hacia la solución de dos estados.

Los gobiernos de Francia, Reino Unido, Italia, Senegal, Suecia, Bolivia, Egipto y Uruguay exigieron al Consejo de Seguridad realizar una reunión urgente, el viernes, para analizar la situación.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, declaró que el estatuto de la ciudad sólo puede negociarse como parte de una solución de dos Estados, el palestino y el israelí.

Además descartó apoyar la decisión del presidente Donald Trump.

La ministra de exteriores de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, expresó que “la decisión puede tener repercusiones en la paz regional”.

Desde Argelia, donde realiza una visita de Estado, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió evitar “la violencia y favorecer el diálogo”.

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, país aliado fiel de Washington en Europa, también criticó la medida y la calificó de “poco útil” para la paz.

Mientras Rusia y Siria deploraron la decisión, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan dijo que sólo apoyará a “los grupos terroristas” regionales.

Los países árabes, por su parte, condenaron con dureza la decisión de Trump y mostraron su temor de nuevos hechos de violencia. La Liga Árabe se reunirá el sábado en El Cairo para analizar la situación. Irán dijo que provocará una nueva “intifada”.

Ante la coyuntura, el gobierno de México informó que mantendrá su embajada en Tel Aviv y seguirá apoyando la causa palestina.