30 años del debut de Skid Row: salvaje juventud

Esto es algo que todos sabemos: los 80s fueron la década del hard rock. Peinados exagerados, leotardos y guitarras ruidosas, ésta fue la década en donde Mötley Crüe, Guns N’ Roses, Bon Jovi, Ratt, Whitesnake y muchos más, dejaron su marca, influyendo a toda una generación. Pero si bien es cierto que el hard rock tenía toda la atención mediática y estos grupos vendían millones de copias por álbumes con una facilidad pasmosa, el género, como todas las tendencias que van alcanzando su inevitable declive, comenzaba a saturarse de bandas que no estaban interesadas en nada más que en tomar lo que era popular y repetirlo una y otra vez, sin ningún tipo de personalidad.

No fue hasta un enero de hace treinta años que pudimos ver un regreso notorio de lo que era el hard rock ochentero en toda su gloria: el debut homónimo de Skid Row.

Skid Row es un caso interesante en este género: llegaron en los últimos estertores de la mejor época del hard rock y supieron sobrellevar el huracán generacional que sería el grunge un par de años después. Pero no solo fue eso, sino que su debut homónimo recordaba lo bueno que podía ser este género cuando se le inyectaba energía y esa personalidad distintiva de las grandes bandas.

Por supuesto, no se puede hablar de los primeros álbumes de Skid Row sin mencionar a ese portento vocal que era Sebastian Bach. Dicen que un gran vocalista hace una gran diferencia en el éxito o el fracaso de una banda, y es que en el caso de esta banda, el rol del canadiense fue fundamental: no solo tenía una facilidad pasmosa para alcanzar notas altas y para cantar baladas como los mejores, su voz tenía un deje característico que te hacía saber que estabas escuchando un tema de Skid Row.

Treinta años después, el debut homónimo de la banda se escucha tan fresco y ochentero como el día de su publicación. ¿Es sonar ochentero algo malo? Tal vez en algunos casos, pero ciertamente no en este: temas como la hardrockera “Sweet Little Sister”, la directa “Here I Am” o “Midnight/Tornado” –donde tanto Bach como el resto de la banda se lucen-, demuestran el mejor lado de lo que fue el hard rock en los 80s.

Skid Row dejó una marca desde el comienzo de sus andanzas en el mundo de la música con un par de temas que se han vuelto sinónimos de la banda y que aún hacen eco en nuestra música. “Youth Gone Wild”, gracias a su connotada calidad y su memorable vídeo musical, es tal vez el tema más importante y conocido de la banda, con un estribillo que resuena en nuestras mentes y que nos muestra una serie de riffs muy buenos, complementados con un Bach notable.

“18 and Life” es una canción interesante y que muestra esa capacidad de la banda para poder componer temas saliéndose del libreto de la época, cosa que terminó diferenciando a Skid Row del resto de las agrupaciones que trataban de subirse al tren del hard rock. Ese ritmo a medio tempo, completado con un estribillo fenomenal, convierte a esta en una canción que debes escuchar si deseas comprender de lo que se trataba este grupo hace treinta años.

Claro, ¿qué sería de un grupo de esta índole sin esa gran power ballad que alcanza a millones? En el caso de este debut tenemos “I Remember You” y hay que decir que es un clásico de la banda que en realidad es bastante bueno, con un Bach que eleva el tema a otro nivel. Las power ballads estaban comenzando a perder efectividad en esos años, pero Skid Row nos recordaron que, con entrega, buenos compositores y un vocalista que lo dejaba todo en cada canción, estas canciones aún podían llegar al oyente.