Elige el Senado a Alejandro Gertz fiscal general de la República

Ciudad de México. El Senado eligió ayer a Alejandro Gertz Manero como el primer titular de la Fiscalía General de la República por un periodo de nueve años, con el aval de todas las fuerzas políticas, excepto el PAN.




De inmediato rindió protesta ante el pleno de esa cámara del Congreso y se convirtió en el titular de la Fiscalía General de la República, dependencia creada para sustituir a la Prpcuraduría General de la República por mandato de la reforma política de 2014.

Durante su intervención previa ante el pleno, definió como su tarea central el cambio de un sistema de impartición de justicia diseñado para servir al poder y no a la ciudadanía.

La ley por encima del poder real. Ese es el reto y el compromiso. No hay margen para equivocarse ni para engañar, precisó.

Expuso, asimismo, que se dará prioridad a la reparación del daño a las víctimas.

Garantizó a los senadores que en su gestión no habrá un solo caso de corrupción que no se investigue a plenitud, y dejó en claro que la fiscalía a nunca se utilizará con fines políticos, porque ello la llevaría al fracaso. En conferencia de prensa, rechazó que pudiera acudir a una cacería de brujas.

La sesión, dentro del periodo extraordinario convocado expresamente para el nombramiento de quien encabezará la Fiscalía General de la República, se prolongó más de cinco horas.

Los integrantes de la terna propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador comparecieron en tribuna y después se llevó a cabo la votación.

El grupo de Morena, que por la mañana definió que avalaría a quien se desempeñaba como encargado de despacho de la PGR, logró que se sumaran a la propuesta, además de sus aliados de PT y PES, los opositores de PRI, PRD, MC y PVEM.

Por ello Gertz Manero logró superar la mayoría calificada establecida en la Constitución para ocupar ese cargo, ya que 91 senadores votaron en su favor. El ex procurador capitalino, Bernardo Bátiz, consiguió nueve votos y la magistrada Verónica de Gyves ninguno.

El PRI, en voz del senador Jorge Carlos Ramírez Marín, expuso que aunque los tres aspirantes tienen cercanía con el jefe del Ejecutivo federal, hay que reconocer que los integrantes de la terna tienen trayectoria, calidad humana, honradez y conocimiento.

Por ello, recalcó, el PRI no va a tener la mezquindad de negarle al país el derecho de tener, por fin, un fiscal general, pero se mantendrán vigilantes del trabajo de quien no debe verse nunca como un empleado del Presidente, sino como un auténtico abogado del Estado mexicano.

Samuel García, de Movimiento Ciudadano, y Antonio García Conejo, del PRD, resaltaron que los tres aspirantes reúnen los requisitos para encabezar una fiscalía que sirva.

En nombre de Morena, Julio Menchaca resaltó que no se trata de dar un cheque en blanco al nuevo fiscal.

Sólo el PAN, por conducto de Damián Zepeda, insistió en que se nombró a un fiscal carnal y los gobernadores podrán hacer lo mismo. Se pasó en tribuna del tiempo establecido, entre llamados de la presidenta de la mesa directiva en funciones, Mónica Fernández, de que concluyera su intervención.

Gertz Manero compareció ante el pleno senatorial después de las 2 de la tarde y resaltó que en su gestión buscará empoderar a la ciudadanía frente a los daños que le causan los delincuentes.

Un primer paso –expresó– será romper el círculo vicioso del monopolio del Ministerio Público y dar a las víctimas la posibilidad ­de participar en los procesos penales para que puedan tener acceso a la información desde que se inicia la averiguación previa.

El fiscal resaltó que la Procuraduría General de la República tiene un rezago de 300 mil expedientes y 100 mil mandamientos, la mayoría órdenes de aprehensión no cumplidas. Señaló que sólo uno por ciento de los 33 millones de delitos que se cometen al año son juzgados y sancionados.

Por su parte, Bernardo Bátiz, otro de los candidatos, fue de nuevo cuestionado por panistas por su cercanía con Morena y López Obrador. Incluso el senador del blanquiazul Víctor Fuentes le preguntó si se atrevería a investigar al Presidente de la República.

“Si el presidente cometiera un ilícito, por supuesto que lo investigaría, pero no sólo a él, a quien fuera que hubiera cometido un delito, no importa el cargo.

Doy como garantía mi palabra de que yo seré un fiscal autónomo. Sería traicionar mi conciencia y violar la Constitución el no someterme esa regla, recalcó.

Igualmente, la magistrada De Gyves, también cuestionada por panistas, respondió que no milita en ningún partido, pero tampoco es motivo de descalificación el tener una afiliación partidaria. Sostuvo que la fiscalía será autónoma, ­porque no va a quedar subordinada al Ejecutivo federal, pero tampoco a ningún poder, ni al económico ni a los fácticos.

Al respecto, Gertz Manero indicó que no milita en ningún partido, pero ha desempeñado tareas en materia de seguridad e impartición de justicia para todos los gobiernos.

Gertz fue ovacionado tras rendir protesta como fiscal general de la nación y recibió las felicitaciones de buena parte de los senadores. Entre ellos del panista Zepeda, quien lo abrazó efusivo, pese a que antes lo había calificado de fiscal carnal.

El presidente del Senado, Martí Batres, clausuró luego el periodo extraordinario de sesiones.