La guerra vecinal entre Robbie Williams y Jimmy Page no da tregua

Tanto Jimmy Page como Robbie Williams son figuras prominentes del rock británico. Aunque los estilos de sus propuestas musicales son bastante diferentes, ambos gozan de una enorme fama mundial. Sin embargo, su popularidad no los exime de tener problemas vecinales como cualquier persona.

Puntualmente, la disputa entre los dos existe hace años. Todo comenzó en 2013, cuando Williams se mudó a una casa junto a la mansión gótica de Page, ubicada en Holland Park (al oeste de Londres). Desde entonces, los planes de remodelación del predio de Robbie han contrariado al ex miembro de Led Zeppelin.

En concreto, Williams tenía planes de construir una pileta y un gimnasio personal en el subsuelo de su vivienda. Al enterarse de esa iniciativa, Page se enojó al pensar que la eventual vibración del suelo perjudicaría su edificación que data de 1875 y fue declarada de interés histórico por el gobierno inglés.

Luego de que se realizaran los estudios correspondientes por parte de expertos, se determinó que el proyecto de Robbie no era nocivo para su vecino. A pesar de ello, Jimmy sigue preocupado y en 2017 filmó por su cuenta el trabajo de los obreros en cuestión para someterlos a un test de ruido.

Tras esa acción, Williams lo llamó ante los medios “enfermo mental”. Desde entonces, sus formas de venganza han sido varias. Por ejemplo: torturarlo con bandas rivales de Zeppelin. Es por ello que a menudo escucha a todo volumen a Pink Floyd, Black Sabbath y Deep Purple.

Asimismo, en una ocasión Robbie salió disfrazado de Robert Plant, usando una peluca de rulos rubia y almohadón dentro de su remera para simular una panza cervecera. Todo ello para molestar a Jimmy, según reportan testigos de la zona.

Debido a todo lo anterior, aunque hace unas semanas le fue concedido el permiso a Williams para construir; no puede iniciar labores hasta que se garantice un monitoreo constante de la obra. Otra medida preventiva tomada por la municipalidad fue requerirle una fianza a Robbie para cubrir los eventuales daños a su quisquilloso vecino.