Tras salvar vidas en Houston, este paramédico DREAMer afronta el miedo a la deportación

Jesús Contreras trabajó sin parar durante seis días rescatando a las víctimas del huracán Harvey, que inundó la ciudad de Houston el pasado agosto.

Sin poder ir a casa con su madre, quien lo trajo a Estados Unidos a los 6 años, el paramédico acampó en una estación de bomberos para dedicarse en cuerpo y alma a los más afectados por el ciclón, que se cobró 84 vidas a su paso por Texas.

Cuando Contreras pudo regresar a su hogar en el barrio de Spring, al norte de Houston, recibió otro duro golpe: el presidente Donald Trump había anunciado por Twitter el fin del DACA.

El mandato de Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) había permitido salir de las sombras en que viven los indocumentados a este mexicano de 23 años, para realizar sus estudios, conseguir una licencia de conducir y aspirar a alcanzar el sueño americano.

“Nos acaba de pegar el huracán y ahora nos pega esta nueva tormenta, una aún más grande”, dijo a NBC tras el anuncio de Trump, que ha dejado su vida en el limbo.