¿Por qué la pizza sabe mejor en horno de piedra? Te lo explicamos

¿Te has preguntado alguna vez por qué no puedes sucumbir ante los encantos de una deliciosa pizza cocinada en un hermoso y aromático horno de piedra o "a la leña"? ¿Has notado que su sabor es bastante mas agradable cuando se cocina de esta forma tan artesanal? Debes leer esto:



La pizza italiana ideal, ya sea napolitana o romana, debe contar con una crujiente corteza salpicada por pequeñas manchas oscuras, unas marcas que solo es capaz de dejar un horno de piedra. ¿A quién no le gusta una pizza de horno de piedra con sus ingredientes perfectamente horneados?

El único problema con este tipo de cocción es que es extremadamente difícil hacerlo en casa. Incluso si decidimos hacer nuestra propia masa de pizza, es imposible obtener los mismos resultados que una pizzería. Pero, ¿por qué?

Las pizzas de estilo napolitano son especialmente deliciosas. La base y la corteza están crujientes y cuentan con unas manchas oscuras, evidencia de haber sido horneadas en un lugar extremadamente caliente. La masa de la pizza es esponjosa, húmeda y elástica, pero las coberturas en este tipo de horno se cocinan a la perfección.

Y para lograr esta pizza ideal, los profesionales confían en sus hornos de piedra. Normalmente se calientan a más de 300 grados: la temperatura perfecta para que la pizza se cocine extremadamente rápido (aproximadamente menos de dos minutos) y deje esa textura que tanto nos gusta

La razón por la que los hornos de piedra logran tal perfección se debe a la conductividad térmica de la piedra. Si lo comparamos con el acero de los hornos caseros, el proceso es mucho más lento y, en muchos casos, los ingredientes se cocinan antes que la masa.

En esta misma línea, el interior de un horno de piedra tiene mucho más margen de tiempo para cocinar la masa antes de que se hagan los ingredientes. Es decir, gracias a la temperatura y la conductividad térmica de la piedra, todo se cocina al mismo tiempo.


¿Y cómo recalentar la pizza?


Es probable que lo más fácil y rápido para recalentar la pizza sea meter las porciones en el microondas, pero con este método sale húmeda, gomosa y no le hace justicia a los sabores originales. Cuando solo necesitas calentar una rebanada o dos, el truco está en utilizar una sartén.

Para recalentar la porción de pizza, busca una sartén lo suficientemente grande como para que la rebanada quepa dentro. Es preferible que sea antiadherente, ya que el queso puede derretirse hasta tocar la base, pero las normales y las de hierro fundido también son una buena opción. A continuación, coloca la porción de pizza en la sartén, acopla una tapa encima y caliéntala a fuego medio. No es necesario precalentar, simplemente espera seis minutos y revisa la pizza.